Opinión

María Teresa de Borbón-Parma, una mujer luchadora

Artículo de Javier Cubero publicado en www.naiz.eus 16/04/2020

El pasado 26 de marzo la pandemia del Covid-19 se llevó a doña María Teresa de Borbón-Parma, una persona de gran significación histórica no solamente por su aportación militante e intelectual al carlismo sino también por el destacado papel que jugó en la oposición antifranquista.

Nacida en París, en 1933, siendo una niña todavía vivió junto con su familia el drama de la II Guerra Mundial, la ocupación de Francia por los nazis, y la detención de su padre, don Javier, por la Gestapo. Un episodio terrible pues su padre, activamente comprometido con la resistencia antifascista, sería internado en el infierno de los campos de exterminio, primero, en Natzweiler, y más tarde, en Dachau.

43 aniversario de la toma de la Diputación Foral en Pamplona por militantes del Partido Carlista

Ese viernes 27 de Marzo se cumplen los 43 años de la ocupación de la Diputación Foral de Navarra por 150 personas militantes del Partido Carlista. Dicha ocupación pacífica era como protesta de la no legalización del Partido Carlista, así como la exigencia de la Ammistía de todos los presos políticos y sindicales.

Se colocó por primera vez en la fachada principal las aspas de San Andrés y también la Ikurriña.

Ese mismo día firmaba España su adhesión a la Carta de los Derechos Humanos e ingresaba en los organismos internacionales, a la misma hora se daba una rueda de prensa en el Hotel de los Tres Reyes de Pamplona y otra en el Hotel Plaza de Biarritz a cargo de Carlos Hugo.

Fue una acción coordinada en los tres lugares como protesta y denuncia por cortar el paso al Partido Carlista, al no legalizarlo, e impedir su participación en las primeras elecciones que dicen fueron democráticas (para algunos). Un atropello en toda regla.

Con anterioridad hay que recordar, 3 de Marzo de 1976, cinco trabajadores asesinados en Vitoria. A los dos meses, 9 de Mayo de 1976, otros dos trabajadores asesinados en Montejurra. Año 1977 nos impiden de nuevo entrar en montejurra, 15 de Junio de 1977, primeras elecciones, no se legaliza el Partido Carlista; 8 de Julio de 1978, masacre de san Fermín, un trabajador asesinado.

Vida y obra de José Mª Iparraguirre

Artículo de Juan José Garay.

A fin de hacer más comprensible la vida y obra de José Mª Iparraguirre, conocer sus vivencias y circunstancias, es conveniente fijar una serie de capítulos, que coinciden con los distintos teatros en que desarrolló su existencia.

Un análisis pormenorizado de su vida y circunstancias, aclaran cuales fueron sus inquietudes e ideas, que muchas veces han sido camufladas para que algunos bandos políticos intenten monopolizar a su favor su vida y obra.

Es necesario un tratamiento objetivo de los hechos, concatenados unos con otros para poder fijar con claridad quién era Iparraguirre, cuáles fueron sus ideales en cada etapa de su vida, su forma de vida, que no fue tan gloriosa como su obra, y su final triste.

Crisis climática, crisis sistémica

Si bien todos desde nuestra condición de consumidores, usuarios de transportes y servicios en general podemos poner a título individual nuestro grano de arena e ir mejorando en comportamientos que hasta ahora no éramos del todo conscientes, la reducción de la huella de carborno, sin un apoyo real y efectivo por parte de las administraciones públicas, resulta muy difícil para los ciudadanos.

Un buen ejemplo es el de alguien que por motivos de trabajo se traslada en avión porque es más barato ir en este medio de transporte que en tren. ¿Le vamos a culpar porque ahorre el dinero y lo utilice en otras buenas causas?

¿Es política o antipolítica?

Debo reconocer que muchos comportamientos políticos de nuestros representantes públicos me tienen un tanto desconcertado. No debe de ser solo a mí, porque a tenor de los últimos sondeos de opinión pública difundidos por el CIS, la llamada “clase política” aparece en el segundo nivel de preocupación de los españoles.

Entiendo que este asunto tiene que ver no solo con el ámbito de la pura política, sino también con el de la ética política, entendida ésta como el noble ejercicio de adecuar la acción política de los representantes públicos al interés genuino de sus representados, a los que se deben y sirven. Y cuando en esa relación saltan las alarmas y el representado expresa una creciente lejanía o divorcio de sus representantes, algo nos está alertando de una posible disfunción no solo política, sino también ética.

He aquí algunas muestras de lo que podríamos llamar política negativa o, si se quiere, antipolítica.

Ricardo y Aniano, dos víctimas olvidadas

Artículo de Josep Miralles publicado en www.noticiasdenavarra.com el 13/08/2018

El pasado 5 de agosto Joseba Eceolaza, redactor de la ley de víctimas de violencia policial, escribió en NOTICIAS DE NAVARRA un artículo titulado Apuntes sobre la Ley de Víctimas de Violencia Policial. En él recordaba que “la cosa va de reparar un daño causado, en este caso, por funcionarios públicos y grupos ultra”. Es decir, no sólo se refería a violencia policial, sino también de grupos ultra.

Unos días más tarde, el 9, José Lázaro Ibáñez, secretario general de Partido Carlista de Euskalherria (EKA), se lamentaba de que en dicha ley no se incluyera al estellés Ricardo García Pellegero y al cántabro Aniano Jimenez Santos, asesinados ambos en Montejurra en 1976, por grupos ultra, al servicio de las cloacas del Estado, y con presencia policial que no hizo nada para impedirlo.

Bajo las paladas de olvido

Artículo de Lázaro Ibáñez publicado en www.noticiasnavarra.com 09/08/2018

Aun estando de acuerdo prácticamente en todo con el artículo “Ley de víctimas de violencia policial”, publicado en Diario de Noticias el pasado 1 de agosto por Joseba Eceolaza, resulta incomprensible que, como tal “redactor” de la citada ley, no recuerde o se olvide de la mayor operación organizada desde las cloacas del Estado español -la Operación Reconquista de Montejurra en 1976-, con la incuestionable implicación de los servicios secretos creados por el almirante Carrero Blanco, la dirección de la Guardia Civil, aparte de ministros del Gobierno, consejeros del Reino, gobernadores civiles, militares, así como de los grupos más activos de la extrema derecha internacional. Solamente cita los casos de Gladys, Germán, José Luis Cano, Arregui, Naparra y Mikel Zabalza, dejando de lado a Ricardo García Pellejero y Aniano Jiménez Santos, los dos compañeros asesinados en aquella luctuosa jornada que ahora, “bajo paladas de olvido”, como él mismo dice en el artículo, son colocados en el limbo de la Historia.