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Vida y obra de José Mª Iparraguirre

Trabajo de Juan José Garay Jauregui publicado en el digital El Obrero el 24/03/2020.

A fin de hacer más comprensible la vida y obra de José Mª Iparraguirre, conocer sus vivencias y circunstancias, es conveniente fijar una serie de capítulos, que coinciden con los distintos teatros en que desarrolló su existencia.

Un análisis pormenorizado de su vida y circunstancias, aclaran cuales fueron sus inquietudes e ideas, que muchas veces han sido camufladas para que algunos bandos políticos intenten monopolizar a su favor su vida y obra.

Es necesario un tratamiento objetivo de los hechos, concatenados unos con otros para poder fijar con claridad quién era Iparraguirre, cuáles fueron sus ideales en cada etapa de su vida, su forma de vida, que no fue tan gloriosa como su obra, y su final triste.

Desolvidando al general Lerga

Reportaje de Juan José Úcar Muruzabal publicado en www.noticiasdenavarra.com 12/01/2020

Don José Agustin Lerga Donamaría (1817-1892), natural de San Martín de Unx, fue un general carlista luchador e insobornable, y como tal, testigo y parte de los acontecimientos históricos vividos en la Navarra del siglo XIX.

Desde muy niño recuerdo impresionarme con el imponente retrato del general Lerga cada vez que iba al Círculo (Círculo Carlista ) a jugar a los nueves. Con su elegante uniforme de gala, boina roja y fajín de mariscal de campo, don José Agustín Lerga Donamaría se mostraba alguien importante en esa pose. Años más tarde llegué a descubrir que ese retrato no había sido un posado de don José, sino un encargo del circulo carlista de San Martín de Unx algún año posterior a su muerte. Hicieron el retrato con la única foto suya que circulaba por ahí. La verdad que este insigne catato de carácter humilde apenas se prodigó para ser quien era.

Los capitalistas de Navarra (1915)

Artículo publicado en el semanario carlista navarro Akelarre (03/04/1915), muy crítico con Diario de Navarra, al que considera portavoz de la oligarquía local.

Parece que al encabezar un artículo con el título del actual, tiene necesariamente que ser un bombo para los expléndidos capitalistas navarros, siguiendo la costumbre de la prensa pamplonesa; pero como todas las reglas tienen sus excepciones, una de ellas es Akelarre, que solamente trata las cuestiones con arreglo a la más extricta justicia, basándose siempre en la realidad de los hechos.

Estos nos lo dicen bien a las claras, que los capitalistas navarros (salvo raras excepciones), solo viven para aumentar más y más sus capitales, zafándose bonitamente de las cargas provinciales y municipales, y explotando al obrero y al pequeño propietario.

Reparación del Mausoleo de Carlos VII

Artículo de Ignacio Salsamendi publicado en Diario de Navarra 14/11/2019

Hace poco acudí con unos amigos al cementerio de Estella con el propósito de adecentar mínimamente un gran mausoleo situado a la entrada de dicho espacio funerario.

Es el más solemne y majestuoso de los allí existentes, fue costeado por Carlos VII para contener los restos de varios generales carlistas aunque la intención era que cobijase también los de otros de sus voluntarios pero lo único posterior, muy posterior, es una pequeña placa en recuerdo de todos los carlistas caidos por unos ideales.

Orígenes e historia de E.K.A.

Los orígenes de E.K.A. nos imponen remontarnos en la historia hasta los tiempos en que el Reyno de Navarra aglutinaba de una u otra manera a la totalidad de los territorios históricos e incluso lo que luego fueron otros Reinos de las Españas. Y de una u otra manera se fueron desgajando, y el último zarpazo el de la sexta Merindad, para los navarros la entrañable Merindad de Ultrapuertos.

En la conciencia colectiva del pueblo navarro, quedó ese dolor de la separación, que fue acrecentándose con el tiempo al ir vertiendo aceite hirviendo sobre las viejas heridas.

La conquista del Reyno de Navarra por la parte de la Sakana la hizo el Duque de Alba, pero en su ejercito figuraban básicamente alaveses, vizcaínos y guipuzcoanos, y por la parte de Tudela, última ciudad de Navarra en rendirse al Rey de Aragón, Fernando el Católico, aun cuando luego éste cediera sus pretendidos derechos, a la corona de Castilla.

Más tarde, quien defendía la fortaleza de Pamplona para el Rey de Castilla, frente a los navarros que pretendían conquistarla, fue Iñigo de Loyola, hoy patrón de los tres territorios históricos.

Apuntes sobre la evolución histórica del Partido Carlista

El Partido Carlista (PC) es el resultado de un fenómeno político original de neta base popular. El Carlismo nace en 1833 con ocasión de una disputa dinástica que será la excusa para encender el polvorín de la España decimonónica, una sociedad desgarrada por la crisis de un Antiguo Régimen insostenible. Ante esta crisis como en el resto de Europa se inicio en España un proceso de revolución burguesa liberal, ante el cual la sociedad española se dividirá en grupos socio-políticos con intereses fuertemente enfrentados, siendo el apoyo a una u otra candidatura dinástica el pretexto para enzarzarse en tres guerras civiles y numerosos levantamientos.

El bando llamado primero “isabelino”, y después “alfonsino” se caracterizara por la defensa una revolución liberal pactada entre la vieja oligarquía feudal y la ascendente burguesía, en la cual no se produce una sustitución de la vieja clase dirigente sino su fusión con la nueva burguesía. En esta revolución los grandes perdedores serán las clases populares: el campesinado, que será privado de las propiedades comunales de la tierra; y el artesanado que verá abolido el sistema gremial. Serán estas clases sociales los que formaran junto con aquel sector de la vieja oligarquía que no acepta el cambio, el bando contrarrevolucionario, a cuya cabeza se situó la dinastía “carlista”.

La estafa de los vencedores

Del libro EL CARLISMO Y LAS AUTONOMIAS REGIONALES de Evaristo Olcina

En la primera guerra, las intrigas, que desembocaron en el Convenio de Vergara, fueron dirigidas fundamentalmente a persuadir a los combatientes de que sus respectivos fueros serían respetados si deponían cuanto antes las armas, mientras que los pondrían en peligro si, por el contrario, prolongaban la lucha. La maniobra iba dirigida de manera especial al elemento popular carlista. Al militar de graduación, se la aseguró que grados, condecoraciones y honores le serían respetados, y parece que eso les bastó para allanarse. A nosotros ahora sólo nos interesan las promesas forales hechas al pueblo, y cómo fueron cumplidas por los vencedores. Esto es lo que vamos a estudiar a continuación, tanto en lo que atañe a ña contienda primera como a la del 72-76, porque las dos tuvieron desenlaces paralelos y consecuencias idénticas.

“PAZ Y FUEROS”.

Parece ser que las maniobras para lograr el desfonde del campo carlista se iniciaron, en la primera guerra, en el año 1.835, concretamente el 18 de febrero, cuando se presento en Madrid el escribano José Antonio Muñagorri (liberal y centralista antepasado de la familia Caro Baroja) con la propuesta de iniciar una contraofensiva foral, que habría de partir de los propios vascos, y que tendría como objetivo primordial crear un estado de desconfianza entre los combatientes en cuanto a los objetivos por los que luchaban. El proyecto no se materializó, sin embargo, hasta 1.838, cuando se alzó con unos 300 hombres al grito de “PAZ Y FUEROS”. Alzamiento que, como era de esperar no tuvo éxito alguno, pero que sembró una cierta inquietud entre los voluntarios vascos, cansados de la ya excesivamente larga guerra. Sin ninguna duda, el famoso liberal-fuerismo de los Baroja está originado en un intento de justificación vasquista de un antepasado liberal-burgues-mercantilista.