Bienvenido a la web del Partido Carlista de Euskal Herria-E.K.A.

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Salvemos Montejurra-Jurramendi salba dezagun

salvemos-montejurraEl proyecto de la planta de gestión de Azqueta (Igúzquiza, Navarra), pretende obtener tierras para uso agrícola a partir de la mezcla de lodos de procedencia no definida y tierras de excavación.

El problema vendrá cuando la empresa que gestiona la planta tenga permiso para traer lodos de depuradora con metales pesados que afectan gravemente al medio ambiente y a la calidad de vida de las personas.

El emplazamiento de la planta se encuentra muy próximo a varios núcleos urbanos, entre ellos el Camping Iratxe, muy frecuentado en vacaciones y la urbanización Iratxe, así como del Camino de Santiago, del cual ambos senderos que tiene en la zona pasan muy cercanos a la planta. También cabe mencionar que la autovía “A-12” va a ser afectada por los fuertes olores que se generarán en la planta.

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Con ETA esto pasaba, pero no trascendía

Artículo de Patxi Ventura publicado en www.noticiasdenavarra.com 07/05/2017

Y la defensa de la fortaleza del Estado frente al terrorismo se imponía a cualquier denuncia contra la corrupción generalizada que pudiera debilitarlo, por muy flagrante que fuera; parece que algunos no lo han olvidado y ése podría ser el motivo por el que aún no se ha dado el mínimo paso para consolidar definitivamente el cese de la violencia decretado unilateral e incondicionalmente por parte de la organización terrorista ETA. (Se asegura que por debilidad, pero si no obtuvo ninguna retribución demostraría una voluntad real y desinteresada al hacerlo sin que nadie se lo exigiera).

Todos sabemos que siguen quedando demasiados (por distintos motivos), que en una parte y otra siguen interesados en que la paz no se consolide y adoptan posturas retadoras y soberbias para zaherir a sus oponentes y que se mantenga la tensión y el odio que impidan la solución y conciliación democrática, y no están dispuestos a que ante el consistente cambio de situación se cambie también la aplicación de la legislación y los tribunales excepcionales creados para aquellas situaciones terroristas, como indica el sentido común y como se ha venido haciendo en todas las situaciones similares que se han venido dando a nivel internacional.

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Apuntes sobre la evolución histórica del Partido Carlista

El Partido Carlista (PC) es el resultado de un fenómeno político original de neta base popular. El Carlismo nace en 1833 con ocasión de una disputa dinástica que será la excusa para encender el polvorín de la España decimonónica, una sociedad desgarrada por la crisis de un Antiguo Régimen insostenible. Ante esta crisis como en el resto de Europa se inicio en España un proceso de revolución burguesa liberal, ante el cual la sociedad española se dividirá en grupos socio-políticos con intereses fuertemente enfrentados, siendo el apoyo a una u otra candidatura dinástica el pretexto para enzarzarse en tres guerras civiles y numerosos levantamientos.

El bando llamado primero “isabelino”, y después “alfonsino” se caracterizara por la defensa una revolución liberal pactada entre la vieja oligarquía feudal y la ascendente burguesía, en la cual no se produce una sustitución de la vieja clase dirigente sino su fusión con la nueva burguesía. En esta revolución los grandes perdedores serán las clases populares: el campesinado, que será privado de las propiedades comunales de la tierra; y el artesanado que verá abolido el sistema gremial. Serán estas clases sociales los que formaran junto con aquel sector de la vieja oligarquía que no acepta el cambio, el bando contrarrevolucionario, a cuya cabeza se situó la dinastía “carlista”.

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Montejurra 76, un intento de interpretación

-MONTEJURRA 1976-
UN INTENTO DE INTERPRETACIÓN

Joaquín Cubero Sánchez

Comunicación presentada en el Congreso HISTORIA DE LA TRANSICIÓN Y CONSOLIDACIÓN DEMOCRÁTICA. Madrid, 30 de noviembre, 1 y 2 de diciembre de 1995.

JUSTIFICACIÓN:
Al leer el volumen IV de las Memorias de Laureano López Rodó que titula Claves de la Transición, y llegar a la página 244, “Entrevista con Areilza: , las elecciones, la terna para nuevo Presidente, el calendario político”, me llamó la atención el hecho de que en la narración de la entrevista del día 10 de mayo que celebró con José María Areilza, ministro de Asuntos Exteriores a la sazón, no se diga nada de los sucesos de Montejurra que ocurrieron el día anterior, sucesos que entre otras consecuencias, provocaron la caída de las bolsas españolas, que llevaban un mes de euforia alcística y con un impulso fuerte al cierre de la semana anterior. (YOLDI,L.,”La bolsa por el cambio controlado”, Cuadernos para el diálogo, 158, 8 de mayo de 1.976; M.P., “BOLSA: EL POR QUE DE LA CAIDA”, Mundo Diario, 13 de mayo de 1.976).

Continué leyendo el volumen, pero, salvo error por mi parte, no encontré absolutamente ninguna mención a esta agresión sangrienta contra el Partido Carlista. Que contó con el apoyo y colaboración, cuando no con la preparación e instigación, de al menos tres ministerios del primer gobierno de la Monarquía, Gobernación, del Movimiento, Secretaría de Presidencia del Gobierno, y de varios gobernadores civiles del norte de España. Esta ausencia de referencias a este crimen de Estado, me sugirió hacer un trabajo, aun en curso, que titularía “Montejurra 76.

¿Una clave por descifrar?” para presentar en este Congreso. La cantidad de información reunida superó mi planteamiento de un trabajo corto dentro de los límites de extensión fijados para las comunicaciones de este Congreso.

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La estafa de los vencedores

Del libro EL CARLISMO Y LAS AUTONOMIAS REGIONALES de Evaristo Olcina

En la primera guerra, las intrigas, que desembocaron en el Convenio de Vergara, fueron dirigidas fundamentalmente a persuadir a los combatientes de que sus respectivos fueros serían respetados si deponían cuanto antes las armas, mientras que los pondrían en peligro si, por el contrario, prolongaban la lucha. La maniobra iba dirigida de manera especial al elemento popular carlista. Al militar de graduación, se la aseguró que grados, condecoraciones y honores le serían respetados, y parece que eso les bastó para allanarse. A nosotros ahora sólo nos interesan las promesas forales hechas al pueblo, y cómo fueron cumplidas por los vencedores. Esto es lo que vamos a estudiar a continuación, tanto en lo que atañe a ña contienda primera como a la del 72-76, porque las dos tuvieron desenlaces paralelos y consecuencias idénticas.

“PAZ Y FUEROS”.

Parece ser que las maniobras para lograr el desfonde del campo carlista se iniciaron, en la primera guerra, en el año 1.835, concretamente el 18 de febrero, cuando se presento en Madrid el escribano José Antonio Muñagorri (liberal y centralista antepasado de la familia Caro Baroja) con la propuesta de iniciar una contraofensiva foral, que habría de partir de los propios vascos, y que tendría como objetivo primordial crear un estado de desconfianza entre los combatientes en cuanto a los objetivos por los que luchaban. El proyecto no se materializó, sin embargo, hasta 1.838, cuando se alzó con unos 300 hombres al grito de “PAZ Y FUEROS”. Alzamiento que, como era de esperar no tuvo éxito alguno, pero que sembró una cierta inquietud entre los voluntarios vascos, cansados de la ya excesivamente larga guerra. Sin ninguna duda, el famoso liberal-fuerismo de los Baroja está originado en un intento de justificación vasquista de un antepasado liberal-burgues-mercantilista.

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Carlismo y lucha antifranquista: el Aberri Eguna de 1976

Extracto del libro de Francisco Letamendía
Breve historia de Euskadi

< < (...)La muerte de Berazadi condiciona también el desarrollo del Aberri Eguna, que se había convocado este año, el 1976, en Iruña (Pamplona). La derecha vasca y la llamada izquierda estatalista, temerosos de la represión que sobre ellos podía caer, encuentran en aquel hecho el pretexto ideal para su claudicación. El gobierno vasco -es decir el PNV y el PSOE- anuncia su inasistencia en una nota hecha pública el 13 de abril en base a «la grave tensión creada por los incidentes de todo género que se suceden desde hace varias semanas»; la Asamblea Democrática, ni que decir tiene, se suma al boicot. Por el contrario, la izquierda abertzale en su conjunto -ETA (m y pm), EHAS, LAIA, LAB-, junto con MC, LCR, ORT y el Partido Carlista, mantiene la convocatoria.

Todo está preparado para que se desate sobre ellos la más intensa represión. El día del Aberri Eguna, las carreteras que conducen a Pamplona y aun las que unen los barrios con el centro aparecen abarrotadas de vehículos de la Policía Armada, y las calles de la capital erizadas de las metralletas de aquéllos. Aun así, y pese a los rigurosísimos controles, se producen conatos de manifestaciones y asaltos, que atraen sobre ellos cargas policiales y nubes de pelotas de goma. La víspera, en un enfrentamiento con la Guardia civil, había muerto Imanol Garmendia.

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Carlismo siglo XIX

José-Angel Pérez-Nievas Abascal

Resulta difícil enfrentarse históricamente al carlismo, con un sano espíritu de saber o conocer la verdad de lo que fue un movimiento, para unos puramente reaccionario, para otros un verdadero movimiento popular, no siempre bien encauzado y muchas veces mal dirigido, que produjo   el pueblo, que lo había, sino iniciado, cuando menos sostenido y mantenido a lo largo de cuatro guerras, y largas y constantes luchas políticas  durante casi dos siglos.

No puede uno asomarse a la historia del carlismo, en general, a cualquier fenómeno histórico, con la perspectiva de las ideas de hoy, sino tratando de comprender la situación de los tiempos que se tratan de estudiar.

El carlismo, explota, por decirlo de alguna manera, en el año 1833, pero las cenizas de las que brotaron las llamas eran anteriores y coinciden con todo lo que supuso la Revolución Francesa y las convulsiones que trajo consigo. No fue, como algunos piensan la ejecución del Rey y la Reina de Francia, lo que produjo una gran conmoción pues más de un siglo antes, en Inglaterra, Cromwell había decapitado al Rey Carlos, y no se produjo por ese hecho, ninguna gran convulsión. Concretamente, hace poco se ha conmemorado, con una especial exposición pictórica en que se han expuesto obras que pertenecieron a ese rey decapitado y que Cromwell vendió en subasta, de la que se aprovecharon otros monarcas entre ellos Felipe IV de Castilla, y algunas de las cuales se conservan en el Museo del Prado. Algo parecido no  puede imaginarse en los tiempos de la revolución francesa.

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