Prensa

El Archivo municipal de Tudela recibe el legado político y cultural de José Ángel Pérez-Nievas

La familia dona más de 2.000 libros y miles de documentos sobre Guerra Civil y Transición.

Noticia publicada en www.noticiasdenavarra.com 30/03/2019

Tudela. “La riqueza cultural de nuestro padre pasa ahora a ser la riqueza cultural de todos los tudelanos”. Con esta frase, los hijos del José Ángel Pérez- Nievas Abascal hicieron entrega al Ayuntamiento de Tudela de cerca de 200 documentos y objetos de la Guerra Civil y de más de 2.000 libros sobre este mismo tema, además de sobre política, Democracia y Transición, tanto en Navarra como en el País Vasco, formando una de las más completas bibliotecas que sobre este tema existen en la Comunidad Foral.

En la firma, el alcalde, Eneko Larrarte, agradeció a la familia que con esta entrega la donación de fondos al Archivo Municipal supera ya los 14.500 volúmenes (realizados en 1998, 2004, 2010 y este último) “quedando un legado vastísimo y muy plural, porque más allá de las ideas y la defensa del Partido Carlista, era una persona que estaba preocupado por saber, conocer e interpretar aquello que viniese de diferentes sitios y eso es un valor en sí mismo”. La familia Pérez-Nievas Borderas (donante de los libros y documentos) destacaron que el político y abogado tudelano era un “humanista convencido que defendió la Democracia y la libertad y que fue consecuente con sus ideas”. También recordaron el importante papel de su mujer, María del Carmen Borderas, “que entregó su vida para que él desarrollase su carrera”.

Una aclaración histórica

Artículo de Josep Miralles publicado en www.noticiasdenavarra.com 08/01/2019

Estimados señores del DIARIO DE NOTICIAS de Navarra:

En un reciente artículo de los cinco habituales miembros del Ateneo Basilio Lacort de Pamplona, se hace referencia a un sanguinario represor navarro que actuó durante la guerra de 1936-1939 llamado Benito Santesteban Martínez, que, según parece, “actuó de jefe de Información del Partido Tradicionalista en Navarra” y era sobrino de José Martínez Berasáin “responsable del aparato represivo requeté” y presidente de facto de la Junta Central de Guerra Carlista de Navarra.

Dicho artículo se extiende haciendo un tótum revolútum, con la intención -como suelen hacer habitualmente sus autores- de desprestigiar al carlismo en su totalidad.

A diferencia de lo hecho en otras ocasiones no vamos a desmenuzar ahora el artículo en cuestión con el fin de poner los puntos sobre las íes. Acercarse al mundo del carlismo no es fácil y suele resultar complejo para cualquier investigador. Ya dijo Julio Aróstegui que el carlismo no fue un tema grato en los ambientes académicos y en los círculos de la historiografía convencional y profesional. Por eso sólo mencionaremos unos detalles que pueden ser clarificadores:

El carlismo o socialismo autogestionario

Artículo de Alberto Ibarrola Oyón publicado en www.noticiasdenavarra.com 03/12/2018

Con una frecuencia inusitada y de forma recurrente se arremete contra el carlismo desde algunos sectores de izquierda, obviando la interesante evolución ideológica que protagonizó esta corriente durante el franquismo y que le llevó al socialismo autogestionario, que recoge sus tradicionales posturas contrarias a la política económica liberal y al centralismo, y que, a diferencia del Tradicionalismo, le confiere un carácter democrático. Al parecer, algunos dirigentes de izquierda ignoran que el carlismo, lo mismo que el socialismo, más allá de cuestiones dinásticas, surge en oposición a la explotación del hombre por el hombre que impusieron en el siglo XIX el liberalismo económico y la primera revolución industrial, y en defensa de los derechos forales, lo autóctono y las tradiciones populares. Esta postura favorable al mantenimiento de las culturas autóctonas propició que su mayor arraigo lo obtuviesen donde existía una mayor autoconciencia, es decir, Euskal Herria, Catalunya y Galicia, pues, en efecto, el carlismo constituye un precedente del nacionalismo democrático.

En Navarra y País Vasco, las huestes carlistas se echaban al monte en defensa de los fueros al grito exultante de laurak bat. Esos ataques e incomprensión resultan todavía más injustos cuando provienen de antiguos socios de coalición, puesto que el Partido Carlista participó en la fundación de Izquierda Unida.

Zumalakarregi, republicano federal

Artículo de J.M. Esparza publicado en www.nabarralde.com

Según toda la bibliografía oficial española, de derechas y de izquierdas, Tomás Zumalakarregi fue un gran militar español, absolutista y retrógrado, que se enfrentó al liberalismo progresista y emergente que intentaba llevar a España a la modernidad. Solo algunos vascos osaron en su día a proponerlo como un prócer independentista: Jesús de Galíndez dijo de él que “no fue un caudillo absolutista, fue un héroe de la independencia vasca. Le faltó una idea clara, pero en el fondo de su mente y de su corazón ardía la llama de patriotismo; luchó por su fueros, por sus libertades, por su raza”. Sin embargo, estas opiniones fueron siempre despreciadas por la historiografía española, incluso desde las universidades vascas. Zumalakarregi era un siervo más del rey absoluto, un carca. Algunos van más lejos y lo sitúan en el comienzo de un despropósito histórico que acabaría en las matanzas del 36.

Empero, éramos muchos los que sospechábamos que, como en tantos pasajes de nuestra historia, algo se nos ocultaba. Y nos sorprendía la ligereza con la que muchos se quitaban de encima a los testigos incómodos. Así, el zuberotarra Chaho, que tenía claro el objetivo independentista de la guerra carlista, era despreciado por la cátedra españolista. Un loco. Del norteamericano Mackenzie dice Jaime Del Burgo, que “la ligereza de criterio y su poca preparación le hacen creer” que la idea de la República se había infiltrado entre los vascosnavarros. “Tanto nos importa Carlos como Cristina y nos da lo mismo el rey que la reina. No echamos de menos ni un Dios que nos juzgue ni un rey que nos mande. Si no podemos ser españoles a nuestro albedrío, nos arreglaremos a nuestro modo”, recogió el “poco preparado” Mackenzie entre nuestro paisanaje.

Una exposición repasa el papel del carlismo frente a la dictadura franquista

www.noticiasdenavarra.com 09/11/2018

“El carlismo se sintió traicionado por Franco y terminó la dictadura en la oposición al régimen”

El periodista e historiador Manuel Martorell posa con su libro sobre carlismo y federalismo.

Pamplona La decisión de Franco de expulsar definitivamente a la familia Borbón Parma fue la gota que colmó el vaso de los carlistas. Era diciembre de 1968 y los viejos requetés, los mismos que se pusieron de lado del general golpista en el 36, volvieron a lanzarse a las calles. Pero esta vez estaban en el bando contrario. Coincidiendo con el día de la juventud carlista, una columna de 2.000 boinas rojas, entre excombatientes, familiares y simpatizantes, partió en manifestación desde la iglesia de San Cernin de Pamplona hasta el Gobierno civil. Allí esperaba la Policía Armada, que por primera vez llevó casco antidisturbios quizá previendo la virulencia de quienes se consideraban traicionados por el dictador. No andaban muy desencaminados: para la posteridad quedó una batalla campal nunca antes vista que terminó con 20 policías heridos.

“La victoria carlista hizo quebrar a 32 bancos de Londres”

www.noticiasdenavarra.com

La ciudad del Ega acogió el 15 y 16 de septiembre por tercera vez una recreación histórica de la famosa Batalla de las Améscoas, que tuvo lugar en abril del año 1835, en el contexto de la Primera Guerra Carlista. Alrededor de cien personas ejercieron d figurantes, bien de tropas carlistas o bien de liberales en un espectáculo que se desarrolló sábado y domingo en distintos puntos de la ciudad: Los Llanos, barrio monumental, plaza de los Fueros, etc.

Jose Mª Tuduri, sentado, da instrucciones en el campamento a otros participantes en la recreación.

Jose Mª Tuduri, sentado, da instrucciones en el campamento a otros participantes en la recreación.

Cuenta la historia que todo empezó cuando el general en jefe del ejército liberal, Jerónimo Valdés, se presentó en Kontrasta (Álava) con 20.000 hombres con la intención de desalojar a los carlistas de las Améscoas, la guarida de Zumalakarregi.

No obstante, estos lograron reunir a 5.000 hombres y, favorecidos por el terreno agreste, lograron bloquear al enemigo primero, hostigarle después y, finalmente, conseguir que se retirase hacia Estella totalmente derrotado, con cientos de muertos, heridos, prisioneros y también desertores.

El director del espectáculo de recreación, el guipuzcoano José Mari Tuduri, destacó que este enfrentamiento entre tropas fue muy importante. “La batalla de las Améscoas tuvo una importancia vital, ya que es el momento en el que se le da la vuelta a la tortilla y el Carlismo empieza a ganar la guerra, aunque después volvería a perderla”.

Reflexiones e inquietudes sobre Montejurra 76

Artículo de Javier Cubero publicado en www.naiz.eus el 30/08/2018

Durante estos dos últimos años la Historia del Carlismo ha venido motivando la aparición de todo tipo de artículos y noticias en relación tanto al 40º aniversario de Montejurra 76 como al Museo del Carlismo. Ambos asuntos fueron debatidos incluso en el Parlamento de Navarra. Sin embargo no se ha avanzado mucho ni en la clarificación de los crímenes de 1976 ni en la representación del carlismo popular e insurgente en la exposición permanente del Museo. Ante esta situación creo pertinente repasar críticamente una serie de hechos.