Artículos de Historia

Territorialidad (vasconavarra) y estatalidad (foral) más allá del Museo del Carlismo

Artículo de Javier Cubero publicado en www.noticiasdenavarra.com 24/04/2019

A inicios de este año Víctor Moreno volvió a hacer muestra, nuevamente, de su furibundo y obsesivo anticarlismo en un artículo publicado en Gara donde despotricaba contra el general Zumalacárregui. En esta ocasión el conocido miembro del Ateneo Basilio Lacort también expuso con mayor profundidad que nunca la magnitud de su ignorancia sobre la Historia del Carlismo así como la arbitrariedad de su doble vara de medir. Por un lado, cuestionaba entre otras cosas que los guerrilleros carlistas vascos hubiesen reivindicado el Laurac Bat. Por otro, tras descalificar como «integrista» a Zumalacárregui, proponía como paradigma la Constitución republicana de Navarra que en 1883 redactó Serafín Olave, dirigente local del Partido Republicano Democrático Federal (PRDF) de Pi y Margall.

Víctor Moreno evidentemente por no leer no ha debido de leer el texto más importante del carlismo vasco en la época de la Segunda Guerra Carlista, la Proclama de la Junta Provisional Vasco-Navarra (1846), ni tampoco el principal texto doctrinal producido por el carlismo vasco durante el Sexenio Revolucionario, el folleto Jaungoicoa eta Foruac. La causa vascongada ante la revolución española (1869), de los cuales hablaremos después. Pero además pretende darnos «gato por liebre» al exaltar a Olave en detrimento de Zumalacárregui, cuando la realidad histórica es que ambos eran igual de «integristas» en la medida en que, al igual que la mayoría social de Euskal Herria en el siglo XIX, en su horizonte político no se planteaban ningún Estado aconfesional sino solamente un Estado confesional.

Una aclaración histórica

Artículo de Josep Miralles publicado en www.noticiasdenavarra.com 08/01/2019

Estimados señores del DIARIO DE NOTICIAS de Navarra:

En un reciente artículo de los cinco habituales miembros del Ateneo Basilio Lacort de Pamplona, se hace referencia a un sanguinario represor navarro que actuó durante la guerra de 1936-1939 llamado Benito Santesteban Martínez, que, según parece, “actuó de jefe de Información del Partido Tradicionalista en Navarra” y era sobrino de José Martínez Berasáin “responsable del aparato represivo requeté” y presidente de facto de la Junta Central de Guerra Carlista de Navarra.

Dicho artículo se extiende haciendo un tótum revolútum, con la intención -como suelen hacer habitualmente sus autores- de desprestigiar al carlismo en su totalidad.

A diferencia de lo hecho en otras ocasiones no vamos a desmenuzar ahora el artículo en cuestión con el fin de poner los puntos sobre las íes. Acercarse al mundo del carlismo no es fácil y suele resultar complejo para cualquier investigador. Ya dijo Julio Aróstegui que el carlismo no fue un tema grato en los ambientes académicos y en los círculos de la historiografía convencional y profesional. Por eso sólo mencionaremos unos detalles que pueden ser clarificadores:

El huracán Carlos Hugo pasó por Navarra

Batalla de Somorrostro

El primer mitin de los carlistas terminó a tiros

Joxemi Saizar

Sucedió hace 25 años, el 3 de octubre de 1976. se celebraba el primer mitin del Partido Carlista, después de cuarenta años, en el frontón Beotibar de Tolosa, y tras sacar la pistola un ultraderechista, la policía nacional entró a tiros al recinto.

En julio se había celebrado un mitin unitario, de varios partidos: P.N.V., .P.S.O.E., P.C.E. y E.K.A. (Euskal Herriko Karlista Alderdia) en el frontón Anoeta de San Sebastián. Ese día se celebró el primer mitin de un partido político en solitario con el fin de presentar su programa político. Para ello se obtuvo  el permiso del gobierno Civil. Se colocaron miles de carteles con los colores de la ikurriña por las calles de Euskal Herria anunciando a los oradores; Epifanio Larrañaga de Azpeitia, Gabriel Zubiaga de Donostia (procurador en Cortes), Luis Uruñuela de Bilbao, Tomás Zabala de Tolosa y Mariano Zufía de Pamplona.

“La brisa de Montejurra” y “La muerte de don Francisco Javier de Borbón Parma” (1977)

Peru Erroteta, Triunfo, nº 746, 14/05/1977, pp. 14-15.

“Euskadi, la brisa de Montejurra” y “La muerte de don Francisco Javier de Borbón Parma” (1977)

Aparece también otro argumento más en la prohibición del Montejurra, que parece encajar con las desautorizaciones del Aberri Eguna y del Primero de Mayo. Sumergidos ya en la lista electoral, no parece resultar muy confortable para el Gobierno y para la vocación de futuro de algunos de sus integrantes cualquier acto político de la oposición susceptible de aportar dividendos a las urnas. Ya se dijo que aun a costa de perder imagen democrática, el Gobierno optó por la prohibición del Aberri Eguna ante la no descabellada posibilidad de que hubiera podido transformarse en un plebiscito por la autonomía de Euskadi. Algo parecido ocurrió con el Primero de Mayo, que de haberse celebrado libremente hubiera puesto de manifiesto el protagonismo de los trabajadores en el cambio político. Y en el caso de Montejurra, de no haber mediado la prohibición, podría haberse quebrado la línea divisoria entre partidos legales e ilegales y, en el fondo, la constatación de una realidad discriminatoria.

Los carlistas en la guerra de España: El Decreto de Unificación de 1937 (1978)

Josep Carles Clemente, Tiempo de Historia, nº 39, 01/02/1978, pp. 4-12.

Los carlistas en la guerra de España: El (Decreto de Unificación) de 1937 (1978)

El 12 de octubre, «Festividad de la Raza», instituida mediante decreto por los franquistas, se suceden en todo el territorio dominado por Franco diversas manifestaciones antifranquistas protagonizadas y organizadas por la A.E.T. (Agrupación de Estudiantes Tradicionalistas). Se suceden detenciones en masa en Burgos, San Sebastián, Vitoria y Pamplona.

Estos mismos estudiantes carlistas serían los que, en el año 1941 , intentaron organizar el envío de una Compañía de voluntarios a luchar al lado de los aliados en la II Guerra Mundial, para contrarrestar así los efectos propagandísticos de la División Azul. No lograron sus proyectos, siendo detenidos todos los miembros del Comité organizador y encerrados en prisión.